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El presidente de la Federación Industrial Panaderil de la provincia de Buenos Aires, Emilio Majori, anuncio que el precio del kilo de pan aumentará un 15% el próximo lunes en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires, por lo que se ubicará cerca de los 50 pesos, y el sector analiza hacer un lockout por denuncias no respondidas por parte del Gobierno Nacional. Presidentes y representantes de asociaciones de panaderos de toda la Argentina se reunirán esta tarde en Rosario para analizar los pasos a seguir ante “el alarmante avance de la clandestinidad” en el sector. Hay comerciantes que hacen pan en un galpón con la persiana baja, sin empleados y sin pagar impuestos, y luego lo venden en los comercios de barrio o supermercados.

Señaló el dirigente panadero que hace cinco años viene denunciando esta situación ante las autoridades nacionales, provinciales y municipales sin encontrar ningún tipo de respuestas, por lo que “se analiza un lockout”.

El sector enfrenta una suba del 40% en los costos de producción, una caída del 20% en las ventas y el avance clandestino, debido al cierre de muchas panaderías que siguen operando con las persianas bajas.

No hay controles, cualquiera hace cualquier pan en cualquier lugar, en un galpón o en un comercio sin declarar la actividad, y se  le pidió a la Secretaría de Comercio, que conduce Miguel Braun, que “haga algo” para frenar “el avance clandestino” porque para las panaderías “es imposible competir contra esos costos”.

“Nosotros pagamos impuestos muy altos y mano de obra bien retribuida. El consumo se nos cae y hace un año que no aumentamos los precios. Así no podemos seguir. ¿Tenemos que pasarnos todos a la clandestinidad y no pagar más impuestos.

En nuestro mercado local el Ombudsman, José Leonardo Gialluca tomo contacto con la Cámara de Panaderos, Pasteleros y Afines desde donde se le informo, “que es posible que en los próximos días se dé una nueva suba en el kilo de pan que actualmente se comercializa a $30  debido al incremento en el precio de la harina y a otros factores que golpean negativamente a este sector, pero que harán todo lo posible para que el kilo se sitúe por debajo de los $50, teniendo en cuenta la realidad económica y social de nuestra Comunidad.

Desde el Organismo de la Constitución se mencionó que desde diciembre de 2015 no se incrementa el precio de este producto básico y sin embargo la bolsa de harina 000,  que se vendía a $160 hoy se la comercializa a $320 y más cara aún la 0000.

En este contexto  el Organismo de la Constitución en representación de la universalidad de consumidores, le pidió al Ministerio de la Producción a cargo de Francisco Cabrera y a la Secretaria de Comercio que adopten urgentes medidas a través de las herramientas que poseen porque la realidad que nos toca enfrentar a los consumidores, pequeñas panaderías y PyMES, no es la de los grandes molinos argentinos que con una importante cosecha el año pasado, están exportando grandes volúmenes de harina hacia otros países, obteniendo amplias ganancias , desatendiendo nuestro mercado interno y pudiendo inclusive darse la situación de que falte harina en nuestro país y se la tenga que importar.