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Hábito altamente efectivo para prevenir enfermedades y proclamado como como uno de los cuidados fundamentales en la lucha contra la pandemia.

Como cada año en esta fecha, la Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) celebra el Día Mundial del lavado de manos, con el fin de generar conciencia sobre un hábito que puede salvar vidas.

El lavado de manos es por lejos, la manera más efectiva de evitar la propagación de muchas enfermedades. Es tan relevante, que es imprescindible enseñar a los niños la importancia de adoptarlo como práctica, porque se sabe que los hábitos adquiridos en edades tempranas, son los que van a perdurar a lo largo de la vida.

En tal sentido, desde el Ministerio de Desarrollo Humano recomiendan una serie de pautas que deben tenerse en cuenta al momento del lavado de manos y que resultan clave para que, al hacerlo, sea lo más efectivo posible.

En primer término, el lavado de manos debe hacerse con agua y jabón porque hacerlo solo con agua no es suficiente. Usar jabón facilita la frotación, permite disolver la grasa y eliminar la suciedad que contienen la mayoría de los gérmenes. Si se usan adecuadamente, todos los jabones son igualmente efectivos para remover los agentes infecciosos causantes de enfermedades.

Durante el lavado, las manos húmedas se deben cubrir con jabón y frotar toda la superficie, incluidas las palmas, el dorso, entre los dedos y especialmente debajo de las uñas, por al menos 40 segundos. Luego, se deben enjuagar bien con agua corriente y secarlas, con una tela limpia, pañuelo descartable o agitando las manos.

Lavarse las manos con agua y jabón es una de las maneras más efectivas de prevenir enfermedades diarreicas y las respiratorias como, por ejemplo, la neumonía, responsables de la mayoría de muertes infantiles. Cada año, millones de niños y niñas mueren antes de los 5 años debido estas patologías.

También puede prevenir infecciones cutáneas, infecciones a los ojos, parásitos intestinales, SRAS, gripe aviar e influenza H1/N1, y trae beneficios a la salud de las personas que viven con VIH/sida. Mientras que, en tiempo de pandemia, viene siendo una de los cuidados imprescindibles para prevenir la circulación, transmisión y contagio del coronavirus.

Asimismo, deben considerarse los momentos más importantes para el lavado de manos: después de usar el baño, después de cambiar pañales o limpiar la materia fecal de los niños -o después de cualquier otro contacto con heces humanas-. Antes de preparar mamaderas y antes de manipular alimentos.

El lavado de manos, junto con el acceso al agua potable y la inmunización mediante las vacunas son, sin dudas, las estrategias sanitarias más positivas a la hora de promover la buena salud y de prevenir enfermedades.

La finalidad del Día Mundial del Lavado de Manos es motivar a las personas a que se apropien de este hábito y lo pongan en práctica con la mayor frecuencia posible diariamente, apuntando a que las comunidades de todo el planeta sean más sanas.