Por Williams Dardo Caraballo
DNI 12.770.661
Insistir con la intervención federal mientras se desarrolla una Convención Constituyente es como pedir un “bife moggia” en un local vegetariano. “El desprecio engendra desiertos”, sugería Mab Aub y ese es el destino de quienes se esfuerzan en esa falta de aprecio a las instituciones a Formosa y especialmente a los formoseños.
El senador por la minoría Francisco Paoltroni se esmera en relativizar la capacidad de los formoseños y también de sus representantes para regir su destino. El rematador proviene de un espacio político ideológicamente disperso y contradictorio. Necesitó del Estado en todos sus emprendimientos (desde inmuebles hasta tolerancia de la banca estatal de fomento) pero se autopercibe “libertario solitario” desde que fue expulsado por sus pares del Bloque de LLA en la Cámara Alta. Recientemente fue excluido, también por más de 2/3 de sus pares del seno de la Convención Constituyente por la aplicación de los reproches previstos en el Artículo 111 de la Constitución Provincial, “desorden de conducta e indignidad”.
El constituyente quiso expulsar de la casa de la democracia a los legisladores que traicionan los mandatos conferidos por la ciudadanía desertando al debate, agraviando a sus pares y despreciando hasta el tratamiento de los símbolos oficiales que están por encima de los partidos políticos. La asamblea constituyente que se encuentra sesionando declaró, en la primera sesión plenaria, como símbolos de la provincia de Formosa el escudo (1958), la bandera (1991) y la marcha himno (1954) con el voto negativo del senador Paoltroni y el interbloque de radicales, floristas y neolibertarios. Este dato aunque parezca solemne no es menor, porque más allá de la descalificación que le quieran asignar a la nueva Carta Magna el reconocimiento de los símbolos se merece unanimidad.
El presidente Javier Milei siempre dejó dudas sobre su aceptación de la democracia ante requerimiento periodísticos y lo está demostrando en su gestión al ignorar las decisiones del Parlamento creando el “estado de veto de derecho”. La intervención federal es un remedio urgente a males urgentes. Formosa tiene una oposición cuyo perfil quedó plasmado en el desempeño en la Convención y la renuncia de quienes desprecian su propia representación, rehúyen el debate y se encaminan hacía al desierto, en definitiva hacía el olvido, aunque alguna página de la historia registrará la ofensa a los símbolos, dos de ellos creados antes de la llegada a Formosa o nacimiento de los renunciados.
La imagen, que ellos mismos brindaron, esperando ser notificados es el final del estilo Tik Tok de la falsedad. Paoltroni será notificado el 26 de octubre que su pretensión dista y bastante de la voluntad de quienes votamos en Formosa. No será a caballo pero le caerá como “patada de caballo”, además de “fuerte al medio”.










