El Índice de Gini es un indicador que mide la desigualdad en la distribución del ingreso. Su valor va de cero a uno: cuanto más cerca de cero, mayor equidad (los ingresos son más similares entre las personas); cuanto más cerca de uno, mayor desigualdad (pocos concentran gran parte de los ingresos).
Según los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, desde la consultora Politiké revelaron que para el cuarto trimestre del 2025 el aglomerado de Formosa presentó el segundo menor nivel de desigualdad en el Nordesteen el ingreso total familiar.
Este resultado cobra relevancia en un contexto en el que, a nivel nacional, se observa una constante pérdida del poder adquisitivo como consecuencia de las medidas económicas implementadas por el Gobierno nacional, advirtieron.
Salarios reales en la construcción
Por otra parte, desde la consultora refirieron que el sector de la construcción en Argentina atraviesa una crisis profunda y prolongada por la total ausencia de la inversión pública nacional y un estancamiento en la actividad privada.
Teniendo en cuenta la difícil situación que está pasando el sector, solo nueve jurisdicciones presentaron crecimiento en el salario real para el mes de enero.
Tal es así que, al examinar los salarios reales en Argentina en el sector de la construcción, remarcaron que la provincia de Formosa tuvo un crecimiento del salario real interanual en el sector del 6,7% para enero del 2026, siendo de esta forma la tercera jurisdicción con los salarios de mayor crecimiento del país en el sector a pesar de la difícil situación que atraviesa el país.
El superávit primario y los pasivos ocultos del Tesoro Nacional
A su vez, plantearon que el superávit primario, bandera política del Gobierno nacional, entre los meses de enero y marzo del corriente año, ha tenido un resultado acumulado de $3,50 billones. Y destacaron que el mencionado superávit fue consecuencia del gran ajuste que el presidente Javier Milei lleva a cabo desde que asumió el cargo en diciembre de 2023.
Existe un debate entre economistas sobre la veracidad del superávit fiscal, ya que algunos aducen que, si se contabiliza el costo de intereses de la deuda acumulada, el superávit financiero no existiría, apuntaron.
Del mismo modo, consignaron que la denominada contabilidad creativa del Gobierno libertario este año oculta un total de $12,05 billones en intereses otorgados no registrados durante los tres primeros meses del este año y $102 billones desde abril del 2024, mes del traspaso del pasivo del BCRA al Tesoro Nacional.
Y agregaron que durante este año, la acumulación de intereses capitalizables duplica al superávit primario.
Asimismo, señalaron que lo que antes era el déficit cuasi fiscal del Banco Central (mayor cantidad de pasivos que de activos) en la actualidad son intereses a pagar no registrados por el Tesoro.
Por lo tanto, indicaron que para el pago de los mismos se utiliza o utilizaría dinero obtenido del superávit primario interanual en el sector del 6,7% para enero del 2026, siendo de este modo Formosa la tercera jurisdicción con los salarios de mayor crecimiento del país en la construcción.
BCRA: Morosidad de las familias argentinas
Por otra parte, desde la consultora detallaron que los datos recientes del BCRA confirman una situación crítica en la microeconomía: “Enero ha marcado otro récord histórico en el porcentaje de irregularidad en el pago de préstamos personales y tarjetas de crédito por parte de las familias argentinas. La realidad de los hogares muestra un severo deterioro que se traduce en la incapacidad de honrar sus deudas”, pormenorizaron.
En ese sentido, consideraron que “el informe del BCRA es contundente: la ratio de irregularidad para préstamos personales alcanzó el 13,8% en febrero, continuando una tendencia alcista que lo lleva a máximos históricos. La morosidad en tarjetas de crédito se ubicó en el 11,6%, una cifra que también representa un pico sin precedentes”.
Ambos indicadores reflejan un deterioro continuo que se aceleró notablemente a partir de marzo de 2025, triplicando y cuatriplicando los ratios de irregularidad de las familias en el último año, acotaron.
Esta escalada en la mora se da tras 14 meses consecutivos de aumento, lo que evidencia un problema estructural en los ingresos familiares frente a un contexto macroeconómico desafiante, alertaron. “El incremento de la morosidad es el síntoma más crudo del desajuste entre salarios, tasas de interés e inflación”, recalcaron.
“El endeudamiento dejó de ser una herramienta de consumo para convertirse en un mecanismo de supervivencia para cubrir gastos básicos como alimentos y servicios en un contexto de inflación persistente y salarios rezagados -apuntaron-. Se estima que un hogar promedio adeuda a entidades bancarias y no bancarias un monto que equivale a más del 130% de su salario mensual, el nivel más alto desde la pandemia”.
Añadieron que “la morosidad se dispara en un marco de altas tasas de interés y un Costo Financiero Total (CFT) que supera ampliamente el 100% anual. La caída del salario real y las elevadas tasas generan una brecha inmanejable entre los ingresos en los hogares y lo que deben pagar, llevando a un círculo vicioso donde pagar el mínimo de la tarjeta se convierte en una trampa de financiamiento a tasas altísimas”.
Así también, “la profundización de la recesión y el encarecimiento del costo de vida se suman al deterioro de la calidad del empleo, con un aumento en la informalidad y el trabajo por cuenta propia. Estos factores reducen aún más la capacidad de pago de las familias”.
En resumen, “mientras el indicador de actividad general ofrece una imagen parcial, la realidad en la «economía real» de las familias refleja un colapso financiero doméstico, con la deuda transformándose en un peso insostenible para millones de argentinos”, lamentaron.
Consumo de carne
Por último, al analizar el consumo de carne en enero-marzo de 2026, Politiké reparó en que la industria frigorífica vacuna produjo un total de 700, 19 mil toneladas.
En cuanto al consumo interno de la producción en ese período, el mismo representó el 73,2% de la producción total, siendo el resto saldo exportador.
Además, en la serie de consumo de carne vacuna por habitante, desde 2005 al 2026 para marzo de cada año, puntualizaron que en los tres últimos años de la gestión libertaria son los más bajos de la serie.















