Se trata de un nuevo servicio gratuito que brindará el nosocomio a partir de ahora para la detección precoz de posibles hipoacusias congénitas en las niñas y niños.
Esta semana, en el Hospital de la Madre y la Mujer, se llevó a cabo por primera vez el estudio de Otoemisiones Acústicas (OEAs), una prueba fundamental para la detección precoz de posibles hipoacusias congénitas en recién nacidos.
La concreción de este procedimiento representa un avance para la atención neonatal en la provincia. “Es un paso muy importante desde el punto de vista clínico y de la salud pública, porque permite incorporar esta práctica al programa de detección precoz de la hipoacusia y garantizar un diagnóstico auditivo temprano y de calidad para nuestros pacientes», señaló la licenciada en fonoaudiología, Mariana Gómez, profesional que estuvo a cargo del estudio junto a su colega Belén Sepúlveda.
Seguidamente, destacó que desde ahora,este servicio formará parte de los tantos que brinda el nosocomio de forma completamente gratuita y fue puesto en funcionamiento gracias a la entrega de un equipo de avanzada tecnología que hizo el Gobierno de Formosa, a través del Ministerio de Desarrollo Humano.
Además, la provisión, fue acompañada por la capacitación oportuna de las profesionales encargadas de realizar e interpretar dicho estudio.
«Contar con este equipamiento significa poder acercar una prestación de alta complejidad a las familias, evitando derivaciones innecesarias y garantizando que los recién nacidos accedan de manera gratuita a un estudio esencial para el control de su salud auditiva», subrayó la licenciada.
Asimismo, agregó que “esto permite ampliar la capacidad diagnóstica del Hospital de la Madre y la Mujer, como también fortalecer la atención integral de los recién nacidos desde los primeros días de vida”.
Más adelante, explicó que las otoemisiones acústicas constituyen un estudio objetivo, rápido, indoloro y no invasivo que permite evaluar el funcionamiento de las células ciliadas externas de la cóclea, ubicadas en el oído interno, responsables de la detección y amplificación de los sonidos.
Para llevarlo a cabo, se utiliza una pequeña sonda que se coloca en el conducto auditivo externo y que, mediante la emisión de estímulos sonoros y el registro de la respuesta de la cóclea, determina si el oído presenta o no, un funcionamiento normal.
Al respecto, la profesional indicó que el estudiose lleva a cabo como tamizaje o screening auditivo en la población neonatal.
“Todos los recién nacidos deben realizarse esta evaluación, ya sea que presenten factores de riesgo o no. Y también puede ser solicitado por especialistas en otorrinolaringología, neurología, clínica médica, genética u oncología cuando existe sospecha de una alteración auditiva”, expuso.
Acerca de los resultados que puede arrojar, precisó que son expresados en tres categorías: “Pasa”, cuando la función coclear es normal; “No pasa”, indica una situación que requiere repetir el estudio una semana después para descartar causas transitorias y, en caso de persistir el resultado, se deriva al paciente para la interconsulta con el especialista. La tercera opción se define como «Parcialmente presente» y son los casos que necesitan completar la evaluación con otros estudios auditivos.
Para finalizar, Gómez dio a conocer que esta prueba diagnóstica “se efectúa también en el Hospital de la Madre y el Niño”, por lo tanto, la puesta en marcha de este servicio en el Hospital de la Madre y la Mujer “reafirma el compromiso del Gobierno de Formosa de seguir invirtiendo en tecnología, infraestructura y capacitación para ofrecer servicios de salud gratuitos, accesibles y de calidad, con especial énfasis en la prevención, el diagnóstico temprano y el cuidado integral de las niñas y los niños desde el nacimiento”.














