Inaugurado por el gobernador Gildo Insfrán el 22 de septiembre de 2025, el Centro de Desarrollo Infantil (CDI) “Nahäkwey” —Caracoles— de El Potrillo cumplió su primer aniversario y celebró este año de vida junto a las familias, niños, niñas, mujeres, jóvenes y referentes de la comunidad.
Nahäkwey es el primer CDI de la provincia emplazado por el Gobierno de Formosa en una comunidad originaria. Pero su particularidad no se limita a ese carácter pionero. Desde su origen, el espacio fue pensado y adaptado a las necesidades, la cultura y las formas de organización de la comunidad wichí, a partir de un proceso de diálogo y construcción conjunta con sus familias y referentes.
Así, lo que inicialmente podía concebirse como un centro destinado a la atención de la primera infancia fue adquiriendo nuevas dimensiones. Hoy, además del acompañamiento cotidiano a niños y niñas, el lugar funciona como espacio de encuentro para las mujeres, cuenta con un sector destinado a la producción de artesanías y saberes comunitarios y sumó también un espacio para los jóvenes, donde pueden reunirse, conversar y abordar temas de su interés.
“Para decir Centro de Desarrollo Infantil nos quedamos cortos al contar cómo funciona este espacio”, expresó la ministra de la Comunidad, Gloria Giménez, durante la celebración del aniversario, este viernes 25. Y explicó que el funcionamiento fue adaptándose a las necesidades de la comunidad. “Es un centro de desarrollo infantil, pero a su vez es un espacio de mujeres, de construcción colectiva, de saberes y ahora también de encuentro de jóvenes”.

Para la funcionaria, esa transformación expresa la magnitud de una necesidad que existía en la comunidad y que pudo ser atendida a partir de una decisión política de acompañamiento. “Nuestro Gobernador tan amorosamente permite a esa comunidad ofrecer estos espacios para ello”, señaló.
Una construcción desde la comunidad
La experiencia de Nahäkwey se diferencia precisamente por haber sido construida desde la escucha. Las familias, las mujeres y los referentes comunitarios participaron en la definición de las características que debía tener el espacio y de la manera en que debía integrarse a la vida cotidiana de El Potrillo.
Esa participación permitió que el CDI se convierta en un espacio de encuentro, cuidado, aprendizaje y transmisión cultural, respetando la lengua, las pautas y los saberes propios de la comunidad.
“Acá hay un respeto a la cultura, hay un respeto a las vivencias”, remarcó Giménez, al destacar que también se fueron adaptando las formas de relacionamiento y de trabajo para acompañar esa realidad comunitaria.



En ese sentido, el aniversario fue también una expresión de comunidad organizada. Durante la jornada participaron las familias, caciques y referentes, junto a instituciones y organismos que forman parte de la vida cotidiana de El Potrillo, entre ellos la escuela, el centro de salud, la Policía de la provincia y representantes de la comunidad y de localidades cercanas.
La celebración comenzó con una bendición a cargo de una pastora y continuó con actividades preparadas por los propios niños y niñas, representaciones, juegos y producciones realizadas durante el año.
“Estamos acá compartiendo esta mañana que ellos organizaron, contando sus experiencias, sus sentimientos en este año, todo lo que vivenciaron”, relató la ministra, quien valoró especialmente que el aniversario pudiera celebrarse desde la participación de la propia comunidad.
Un Estado presente
El primer aniversario de Nahäkwey también permitió poner en perspectiva el sentido de una política pública que busca garantizar el acceso a derechos en todo el territorio provincial.
Durante su visita, Giménez destacó la concepción de Estado presente que, en Formosa, sostiene políticas destinadas a acompañar a las comunidades de manera permanente.
“Hay un Gobierno de la provincia presente a lo largo y ancho de todo el territorio”, afirmó, y sostuvo que celebrar este primer año y encontrar una comunidad que hizo propio el espacio genera “mucha satisfacción y alegría”.
A pesar del difícil contexto y de cuestionamientos que, desde sectores opositores, no se corresponden con la realidad que se vive en Formosa,“hay una decisión del Gobierno provincial de sostener todas las instituciones, todas las prestaciones y todo lo que el Gobierno de Formosa, con mucho esfuerzo, lleva adelante y fortalece cada día”, manifestó.
Por eso, este primer aniversario no fue solamente la celebración de un edificio o de una fecha, sino que fue la oportunidad de poner en valor un proceso comunitario que continúa creciendo y que encuentra en la identidad, la participación y el acompañamiento del Estado sus principales pilares.
“Lo podemos hacer porque hay un Gobierno presente y porque somos parte, orgullosamente,de este Modelo Formoseño”, finalizó Giménez.










