A partir de los nuevos incrementos tarifarios dispuestos por la Secretaría de Energía de la Nación, se analizaron las tarifas eléctricas de las jurisdicciones que integran la República Argentina, tomando como fuente el Reporte del Observatorio de Tarifas y Subsidios del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la UBA-CONICET.
Usando como referencia un consumo de 265 kwh/mes para usuarios con subsidios, desde la consultora Politiké se verificó que la factura promedio en el país para usuarios con subsidios es de $62.815. Al desglosar los datos por provincia, explicaron que Formosa es la jurisdicción del país con la factura eléctrica más baja para usuarios con subsidios, con valores de $30.074, para septiembre de 2026.
Indicaron que esta situación se debe a dos factores: en primer lugar, la existencia del subsidio “Esfuerzo Formoseño”, que beneficia al 90% de los usuarios de las categorías registradas como ingresos bajos y medios subsidiando el valor agregado de distribución (VAD) único componente de la factura determinado dentro de la provincia. En segundo lugar, a que Formosa es la única provincia que no incluye impuestos ni tasas en la factura de energía eléctrica como el resto de las jurisdicciones.
Teniendo en cuenta que, para este segmento de ingresos, el VAD representa el 56% de la factura total, el subsidio otorgado por el Gobierno provincial impacta positivamente en los sectores más vulnerables frente al constante aumento del precio de la energía determinado por el Gobierno nacional, subrayaron.
Desocupación
Por otra parte, desde la consultora reflejaron que en el segundo trimestre del 2026, la tasa de desempleo a nivel nacional fue del 7,9%, aumentando en un 0,1% con respecto al trimestre pasado en los 31 aglomerados urbanos del país.
En lo que respecta al Noreste, fue del 7% en la región, reduciéndose la tasa el 0,2% con respecto al trimestre anterior.
Además, el aglomerado que menor tasa de desocupación reflejó en la región fue Formosa con el 4,8%.
Por otra parte, al examinar la reducción de la desocupación, es decir en la comparación del segundo trimestre con el primer trimestre del 2026, consignaron que Formosa ha sido el aglomerado que mayor reducción de la desocupación ha obtenido con el 3,9%.
Evolución real de Coparticipación Federal de Impuestos
En lo que respecta a las transferencias automáticas por Coparticipación Federal de Impuestos (CFI), señalaron que la variación real acumulada hasta el mes de agosto evidenció un escenario adverso para el conjunto de las provincias argentinas. En cambio, todas las jurisdicciones registraron caídas en términos reales, con retrocesos que oscilan entre el 22,7% y el 30,79%.
En ese sentido, marcaron que este comportamiento refleja una menor disponibilidad de recursos de origen nacional para las administraciones provinciales, en un contexto marcado por la desaceleración de la recaudación de los principales tributos coparticipables, particularmente el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto a las Ganancias.
“La generalización de las caídas, sin excepciones entre las jurisdicciones, pone de manifiesto el carácter estructural del fenómeno y anticipa mayores restricciones financieras para las provincias, que deberán afrontar sus compromisos presupuestarios con menores ingresos provenientes de la Nación”, ahondaron.
De tal modo que la provincia de Formosa sufrió una caída del -24,76% acumulada en la evolución real de Coparticipación Federal de Impuestos, advirtieron.
BCRA: Morosidad de las familias argentinas
Asimismo, desde la consultora apuntaron que los datos recientes del Banco Central de la República Argentina (BCRA) confirman una situación crítica en la microeconomía. “Julio ha marcado otro récord histórico en el porcentaje de irregularidad en el pago de préstamos personales por parte de las familias argentinas -lamentaron-. La realidad de los hogares muestra un severo deterioro que se traduce en la incapacidad de honrar sus deudas”.
El informe del BCRA es contundente, plantearon y añadieron que el ratio de irregularidad para préstamos personales alcanzó el 16,7% en julio, continuando una tendencia alcista que lo lleva a máximos históricos. En este punto, precisaron que la morosidad en tarjetas de crédito se ubicó en el 11,4%, también muy elevada. Ambos indicadores reflejan un deterioro continuo que se aceleró notablemente a partir de marzo de 2025, triplicando y quintuplicando los ratios de irregularidad en el último año, alertaron.
Esta escalada en la mora se da tras 19 meses consecutivos sin retrocesos, lo que evidencia un problema estructural en los ingresos familiares frente a un contexto macroeconómico desafiante, afirmaron desde Politiké. “El incremento de la morosidad es el síntoma más crudo del desajuste entre salarios, tasas de interés e inflación -indicaron-. El endeudamiento dejó de ser una herramienta de consumo para convertirse en un mecanismo de supervivencia para cubrir gastos básicos como alimentos y servicios en un contexto de inflación persistente y salarios rezagados”.
Según acotaron, se estima que un hogar promedio adeuda a entidades bancarias y no bancarias un monto que equivale a más del 130% de su salario mensual, el nivel más alto desde la pandemia.La morosidad se dispara en un marco de altas tasas de interés y un Costo Financiero Total (CFT) que supera ampliamente el 100% anual. “La caída del salario real y las elevadas tasas generan una brecha inmanejable entre los ingresos en los hogares y lo que deben pagar, llevando a un círculo vicioso donde pagar el mínimo de la tarjeta se convierte en una trampa de financiamiento a tasas altísimas”, enunciaron.
Y añadieron: “La profundización de la recesión y el encarecimiento del costo de vida se suman al deterioro de la calidad del empleo, con un aumento en la informalidad y el trabajo por cuenta propia. Estos factores reducen aún más la capacidad de pago de las familias. En resumen, mientras el indicador de actividad general ofrece una imagen parcial, la realidad en la economía real de las familias refleja un colapso financiero doméstico, con la deuda transformándose en un peso insostenible para millones de argentinos”.
Producción industrial pyme
En otro orden, en cuanto a la producción industrial pyme, señalaron que hubo una caída interanual del -6,1% en agosto del 2026, acumulando 15 meses consecutivos de caída.
A su vez, respecto de la actividad acumulada el descenso fue del -8,5% en lo que va del 2026.
Del mismo modo, en el desempeño por rubros, acotaron que la mayoría de los mismos presentaron caídas en la comparación interanual, los de mayores descensos fueron químicos y plásticos (-14,9%), alimentos y bebidas (-10,3%) y papel, cartón, edición e impresión (-4,3%).
El puperávit primario y los pasivos ocultos del Tesoro Nacional
El superávit primario, bandera política del Gobierno nacional, entre los meses de enero y julio del corriente año, ha tenido un resultado acumulado de $ 11,15 billones, consignó Politiké, explicando que el mencionado superávit fue consecuencia del gran ajuste que el presidente Javier Milei lleva a cabo desde que asumió el cargo en diciembre de 2023.
“Existe un debate entre economistas sobre la veracidad del superávit fiscal, ya que algunos aducen que, si se contabiliza el costo de intereses de la deuda acumulada por el Tesoro de la Nación, el superávit financiero no existiría -enfatizaron-. La denominada contabilidad creativa de la gestión libertaria este año oculta un total de $27,40 billones en intereses otorgados no registrados durante los seis primeros meses del este año”.
En tanto, la acumulación de intereses capitalizables está cerca de triplicar al superávit primario acumulado, esclarecieron. “Lo que antes era el déficit cuasi fiscal del BCRA (mayor cantidad de pasivos que de activos) en la actualidad son intereses a pagar no registrados por el Tesoro. Por lo tanto, para el pago de los mismos se utiliza o utilizaría dinero obtenido del superávit primario”, puntualizaron.
Deuda bruta de la Administración central
“Mientras el discurso oficial insiste en un saneamiento de las cuentas públicas, los datos fríos de la Secretaría de Finanzas revelan una realidad alarmante”, detallaron, precisando que al 31 de agosto de 2026, la deuda bruta de la Administración Central alcanzó los USD 484.917 millones. “El análisis de la trayectoria financiera desde el inicio de la actual gestión es contundente: después de dos meses en los cuales -contabilidad creativa mediante- la deuda pública había bajado, en julio la misma volvió al sendero del alza”, ahondaron.
Según dilucidaron, en 33 meses, el país sumó USD 59.361 millones a su deuda total. Esta cifra implica que, lejos de la austeridad pregonada, el Estado se ha endeudado a un ritmo promedio de USD 59,1 millones diarios. “El incremento del pasivo no ha sido el único indicador negativo -esclarecieron-. Este endeudamiento ocurre en paralelo a un ajuste feroz presupuestario que ha golpeado directamente a los sectores más vulnerables”.
“Entre las consecuencias más visibles de esta política se encuentran, la destrucción del empleo, precarización laboral y la erosión salarial. A pesar de las promesas de un país mejor, la combinación de un stock de deuda creciente e indicadores sociales en caída libre pone en duda la sostenibilidad del modelo económico actual. La escalada de la deuda desmiente cualquier narrativa de alivio financiero para la Argentina”, concluyeron.
















