El administrador general de la Dirección Provincial de Vialidad, Javier Caffa, detalló el trabajo que la provincia ejecuta y advirtió que “Vialidad Nacional no da respuestas”.
La provincia de Formosa lleva meses planificando y ejecutando obras de prevención del fenómeno del Niño con fondos propios, mientras el Gobierno Nacional limita su respuesta a un plan de coordinación de emergencias sin obras identificadas ni presupuesto anunciado. El contraste quedó expuesto en la segunda reunión de articulación interinstitucional, a la que asistieron Prefectura, Ejército, Gendarmería y Parques Nacionales, pero no las autoridades del Distrito 22 de Vialidad Nacional.
Así lo indicó el ingeniero Javier Caffa, administrador general de la Dirección Provincial de Vialidad (DPV), quien se refirió a la preparación de la provincia: “Formosa no espera a que llegue el agua para actuar. Tenemos la experiencia de 1983, de 1998 y de 2016, y sabemos que la diferencia la hacen las obras que se hacen con anticipación. Hoy la ciudad de Formosa tiene 25 kilómetros de defensas y Clorinda otros 22. Es infraestructura que se construyó y se sostiene por decisión política del gobernador Gildo Insfrán”.



Consultado sobre los trabajos de este año, el titular de Vialidad Provincial detalló que “en la Capital duplicamos la capacidad de bombeo con nuevas bombas eléctricas. Además, estamos terminando un sistema de monitoreo remoto, con sensores y cámaras”.
En el interior, Vialidad Provincial limpia cauces y acondiciona puentes y alcantarillas sobre las rutas provinciales 23, 24, 26 y 28 para garantizar el escurrimiento de oeste a este; reemplazó en Colonia San Juan, sobre el Camino Vecinal N° 7000, una alcantarilla metálica colapsada por una estructura de hormigón; y avanza en 8,5 kilómetros de terraplén, alcantarillas y base estabilizada sobre la Ruta Provincial N° 8, entre La Primavera y Siete Palmas.
Sobre esa última obra, Caffa recordó que “tenía un convenio con Vialidad Nacional para pavimentarla. Con la llegada de Milei se cortó el financiamiento y se anuló el acuerdo. Por decisión política del Gobernador la obra sigue”.
Además, respecto al oeste provincial, remarcó que “desde noviembre de 2025 trabajamos sobre el Pilcomayo: reforzamos y prolongamos los terraplenes entre Río Muerto y Guadalcázar, mantenemos las defensas en Ramón Lista y Pescado Negro, elevamos la Ruta 28 en el acceso a La Diosa, sobre el Bañado La Estrella, y estamos protegiendo los accesos a Alto Alegre, La Banderita y Bajo Hondo”.
El administrador general de la DPV fue categórico: “La provincia no tiene competencia para intervenir en rutas, puentes ni alcantarillas nacionales. Por eso el Ministerio de la Producción y Ambiente envió una nota al administrador general de Vialidad Nacional pidiendo que evalúen las cabeceras de los tres puentes sobre el Bermejo —el General Lavalle en Subteniente Perín, el Libertad en El Colorado y el Libertador General San Martín en Mansilla— y que acondicionen los drenajes de las rutas 11 y 95. Hasta ahora no hemos visto respuestas ni intervenciones en el terreno”.
Y agregó que “la Ruta 11 está en la zona de descarga final hacia el río Paraguay, y la 95 corta transversalmente el escurrimiento de la provincia. Y si el Bermejo socava el acceso a uno de esos puentes, gran parte de Formosa puede quedar incomunicada”.


La falta de obras nacionales no se explica por falta de recursos. Según un relevamiento de Chequeado, entre 2024 y mayo de 2026 el Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica —que se financia con el impuesto a los combustibles y que por ley debe destinarse a obras hídricas y control de inundaciones— ejecutó apenas el 31% de lo recaudado; a junio, más de $290.000 millones estaban colocados en Letras del Tesoro. El propio vocero presidencial, Adrián Ravier, reconoció que parte de esos fondos se usa para reforzar el equilibrio fiscal. “El Gobierno nacional prefiere especular con la recaudación del impuesto a los combustibles que construir las obras que por ley debe hacer”, agregó Caffa sobre este aspecto.
A su vez, sobre el plan federal que anunció la Casa Rosada, ironizó que “está muy bien tener alertas, lanchas y brigadas de rescate, pero eso sirve cuando el agua ya llegó. Prevenir es hacer obras, y en Formosa no vimos ninguna que venga de Nación”.
Y en referencia a la observación de los representantes locales del Gobierno nacional, que lejos de gestionar obras ante Nación critican que Formosa exija fondos federales, Caffa fue tajante: “Cada formoseño, al cargar nafta en su moto o auto, está pagando más de $800 en impuestos nacionales por cada litro que carga. Esos millones de pesos que aportamos desde Formosa a la Nación, no los vemos en obras, porque Caputo prefiere especular. El costo de especular con las obras que no se hacen es mucho mayor a los mil millones de dólares que perdió con el oro, porque las consecuencias ante el Niño pueden ser catastróficas”.
Para finalizar, el ingeniero señaló que “la diferencia entre 1983 y hoy es que con el Modelo Formoseño se hicieron las obras y hoy tenemos defensas, bombas y equipos preparados. Pero no podemos reemplazar a la Nación en lo que le corresponde a la Nación”, cerró.









