Además, afirmó que las asfixiantes medidas tomadas por el Gobierno nacional libertario, “provocaron recesión, pérdida del poder adquisitivo y un profundo sufrimiento social.
El presidente del Bloque de Diputados Provinciales del Partido Justicialista, Agustín Samaniego, sostuvo contundente que “el sobreendeudamiento que hoy padece gran parte de la población argentina, y también muchas familias formoseñas, tiene un solo y único responsable concreto: el Gobierno nacional y sus políticas económicas”.
En este contexto, expresó que “resulta inaudito que algunos dirigentes políticos y gremiales intenten responsabilizar al Gobierno de Formosa”, señalando que “la provincia ha sostenido el equilibrio fiscal y realizado un enorme esfuerzo para acompañar a los trabajadores estatales, otorgando durante este año un aumento salarial del 29%, uno de los más importantes del país y superior a los porcentajes de inflación informados”.
“Este tema, por su enorme sensibilidad y porque afecta directamente la vida cotidiana de miles de familias, no debe ser objeto de mezquindades políticas, partidarias o sectoriales”, sostuvo categórico.
Y añadió que “mucho menos por parte de quienes, mediante una acción explícita, una omisión deliberada o un silencio cómplice, acompañan y sostienen las políticas del Gobierno de Javier Milei que generaron esta situación”.
Asimismo, esbozó que “hay que continuar buscando alternativas que permitan aliviar la situación de las familias endeudadas”, pero, aclaró que “primero hay que decir con claridad que el problema se originó en el programa económico de Javier Milei, el cual que redujo los ingresos, destruyó puestos de trabajo y empujó a miles de personas a endeudarse para cubrir necesidades básicas”.
Desde el Gobierno nacional respondieron de manera insensible que “nadie les puso una pistola en la cabeza a quienes tomaron deudas” y, como señaló gráficamente el gobernador Gildo Insfrán; “No les pusieron una pistola: les pusieron un cañón, un cañón cargado con ajustes, tarifazos, recortes y medidas económicas ejecutadas a espaldas del pueblo”.
“Hoy a la gente no le alcanza el dinero y las deudas se han convertido en una de las principales causas de angustia y sufrimiento. Por eso, se necesitan respuestas concretas, herramientas de refinanciación y medidas que protejan los ingresos familiares. Gobernar no es culpabilizar a quienes padecen la crisis: es comprender su realidad y ofrecer soluciones”, cerró.










