A través del trabajo, la organización, la capacitación y la participación, el productor paippero se consolidó como un actor económico importante para el desarrollo productivo y el crecimiento de Formosa.
El Programa de Asistencia Integral para el Pequeño Productor Agropecuario (PAIPPA), creado en 1996 mediante el Decreto Nº 1107/96, cumplió este 15 de septiembre tres décadas acompañando el desarrollo integral y sostenido de los pequeños productores agropecuarios y sus familias.
Desde sus inicios, pasó de 8500 grupos familiares a más de 10 mil familias paipperas en toda la provincia, con presencia sostenida en los Departamentos del centro y oeste formoseño.
En ese marco, el coordinador ejecutivo del Instituto PAIPPA, el veterinario Rubén Casco, dialogó con AGENFOR al participar de la jornada de actividades que se desarrolló en el Galpón “G” del Paseo Costanero capitalino para conmemorar los 30 años de esta política basal del Modelo Formoseño.



“Hoy celebramos 30 años de felicidad, de arraigo, de realizaciones del Modelo Formoseño”, subrayó el funcionario y resaltó “la decisión estratégica” del gobernador Gildo Insfrán de lanzar el PAIPPA en General Belgrano en el ‘96, cuando arreciaban las políticas neoliberales que provocaron una masiva expulsión y desaparición de pequeños y medianos productores agrícolas, concentrando la tierra y la producción en manos de grandes corporaciones transnacionales y el agronegocio. Así también, padecieron problemas de rentabilidad frente a la convertibilidad, acumulando deudas, por lo que debieron vender o alquilar sus campos.
En cambio, en Formosa, “las políticas públicas del Modelo Formoseño, que tiene como pilar al PAIPPA, han permitido que miles de familias paipperas puedan quedarse donde quieren desarrollarse y seguir produciendo”, con beneficios en salud, educación, conectividad, electricidad, rutas y caminos.








“En ese momento, el PAIPPA era un programa que los asistía con mercaderías y otras cuestiones, mientras que hoy nuestros paipperos abastecen a la provincia de Formosa con alimentos de primera calidad”, enfatizó.
En ese sentido, hizo notar que, a partir de esta política que transformó al sector productivo formoseño, se promovieron importantes espacios de comercialización como las ferias francas y las ferias ganaderas, así como programas provinciales como Soberanía Alimentaria Formoseña y el Plan Alimentario Nutrir, destacando que este último “abastece todos los meses de producción paippera a más de 20 mil familias de la Capital”.










