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Desde la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Formosa, se advirtió que si bien las ventas del –Ahora 12– se duplicaron en rubros como electrodomésticos, al ser sin interés porque los comercios salen a financiar también una parte para remontarlas ventas, hay que tener cuidado con un aspecto que puede llegar a salir muy caro: “el revolving”. Así se denomina en la jerga financiera a cuando alguien no puede pagar el total de la tarjeta y termina pagando el mínimo, ya que según el banco puede llegar hasta el 223,5% anual de tasa efectiva, según un relevamiento del Banco Central (BCRA).

El Ombudsman José Leonardo Gialluca sugirió entonces a todos los usuarios de “plásticos”, más aún en estos tiempos de profunda crisis económica y social, donde la pérdida del valor adquisitivo de los ingresos del sector público y privado, es cada día mayor, hace que la gente se financie actualmente para la adquisición de alimentos, medicamentos, vestimenta, y otros, siendo luego que en los primeros días de cada mes, “únicamente pagan los mínimos de las tarjetas de créditos. Indico que “origina así posteriormente una fenomenal deuda que los lleva a contraer préstamos en  financieras de nuestro medio, creándoles situaciones de fuerte endeudamiento que no pueden sostener más adelante”; y por ello se recomienda, “no mal acostumbrarse a pagar únicamente el mínimo de las tarjetas”.

Otro de los aspectos a revisar en una tarjeta de crédito internacional, es el costo de renovación anual, más el de administración y mantenimiento de cuenta mensual, en caso de que no esté bonificado, ya que en conjunto puede llegar hasta casi $ 500 por mes, como en el Hipotecario, que cobra $ 3.563 de renovación anual más $175 por mes de mantenimiento de cuenta mensual. Lo sigue el Patagonia con $ 2.904 más $ 182, Galicia $ 2.650 más $ 145, BBVA $ 2585 más $ 144, en el caso del Banco Formosa la renovación de su tarjeta asciende a $1.320 el cual es debitado en 3 cuotas de $440, ascendiendo por otro lado el costo de mantenimiento a $ 124,59.

Por lo antes dicho varios bancos saben que la mora está creciendo, entonces algunos están ajustando los pagos mínimos.”La gente que empieza a revolear (por hacer revolving, al pagar el mínimo) posiblemente caiga en mora, entonces suben el pago mínimo para forzarlo a pagar más y achicar la deuda, de modo de reducir el impacto de una posible mora. Claro que esto hace caer el consumo, porque hoy la gente está usando la tarjeta para poder pagarla comida en el supermercado”.

En la actualidad, con las altas tasas vigentes y la restricción a nuevos créditos que existe en el mercado, los bancos quieren evitar que por un uso excesivo de la tarjeta el saldo se convierta en incobrable. Por eso cortan de raíz la posibilidad de seguir usándola si no se tiene capacidad de realizar el pago mínimo.

La situación actual es producto de la cautela que tienen los bancos respecto al aumento en la morosidad de sus carteras.

Sostuvo finalmente que “para el consumidor, una buena estrategia es ver qué día vence la tarjeta, de modo de postergarlas compras de mayor importe para el día siguiente, y así ganarse un mes más de plazo gratis. Otra es ver si el día que vence el resumen coincide cuando se cobra el sueldo. En caso de que sea antes, pedirle al banco correr esa fecha para que coincidan, de modo de no retrasarse con los pagos. La otra es tratar de pagar con débito en lugar de con crédito”.