Compartir

Un 60% de los beneficiarios del Instituto de Pensiones Sociales (IPS), ya han accedido a la tarjeta de debito en el marco del proceso de bancarización que viene desarrollando el organismo.

El dato fue suministrado por el administrador del organismo, Hugo Arrúa, quien además confirmo que desde el viernes último se inicio el pago de pensiones, que continuara el día martes con los no bancarizados a través de la tesorería del organismo.

Además, y tras indicar que el 60% de los beneficiarios del IPS ya están bancarizados, expuso puntualmente que en la ciudad capital se cuantifican en unas dos mil personas que cuentan con la tarjeta. Revelo que se cuantifican en unos 9500 beneficiarios de toda la provincia, es decir que son unos cinco mil los que disponen del “plástico”.

Explico que entre los aun no bancarizados se encuentran personas muy ancianas a quienes se les dificulto en su momento acceder a determinadas documentaciones que les impide operar con el banco, por ejemplo que tienen cedulas de identidad y no cuentan con CUIL, grupo a los cuales se habilito a percibir sus pensiones por tesorería del IPS.

De todos modos aclara que la gran mayoría pendiente de contar con la tarjeta tiene hechos los trámites, “y junto al banco se trabaja a fin de que en un tiempo corto poder estar alcanzando el ciento por ciento de los beneficiarios ya bancarizados”.

 

Atendiendo particularidades

 

Arrúa también expuso la tarea coordinada con los directivos del banco a fin de lograr la mejor operatividad para que los beneficiarios que residen en el departamento Ramón Lista no deban desplazarse tantos kilómetros de sus hogares para percibir mes a mes sus pensiones. Es que en regiones como esa, habitada mayormente por aborígenes, dada sus costumbres, existen muchas comunidades dispersadas en grandes extensiones y solo existe un anexo bancario con cajero en El Chorro.

Expuso de casos donde el pago se hace de manera personalizada a partir de que se debe transitar más de diez kilómetros de sendero para abonar la pensión de una abuelita, retornar y tomar otro camino vecinal por otro tramo similar para hacer algo similar con otro pensionado.

“Y estos casos muy particulares existen bastantes en esa región, por lo que todo este proceso de bancarización demanda también tener en cuentas esos rasgos muy propios de aborígenes y criollos. Insisto, es necesario por seguridad y otros aspectos que todos tengan su tarjeta, pero la tarea en casos como el relatado debe darse de manera progresiva”, sostuvo.

También aludió que dentro de esta tarea de bancarización se encontraron con anomalías en cuanto a determinados apoderados de ancianos que percibían el beneficio, el cual llegaba de manera recortada o directamente no llegaba a manos del beneficiario, algo que la tarjeta esta subsanando. Por eso y también atendiendo a casos de fallecimientos no denunciados, es que están analizando la manera de resolverlo a través de algún sistema, como el de lectores biométricos (de huellas digitales).