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A buen ritmo avanza la etapa final del Centro de Medicina Nuclear y Radioterapia de Formosa que se construye en el predio contiguo al Hospital de Alta Complejidad (HAC). Según estiman en el Gobierno provincial, la obra estaría completa a fin de año.

“Estamos en una etapa muy avanzada de la obra gracias a lo que el gobernador Gildo Insfrán hizo realidad con fondos propios el año pasado, ya que no teníamos apoyo de la Nación en ese momento”, manifestó en declaraciones a AGENFOR el ingeniero electrónico José Gustavo Farías, responsable primario de ciclotrón del Proyecto Centro de Medicina Nuclear y Radioterapia de Formosa.

Aseveró que pese a la neutralización que sufrió Formosa por parte de la gestión nacional macrista, merced a las consecuentes gestiones del doctor Insfrán y los fondos genuinos de la provincia “se reanudaron las actividades de la obra que estuvo más de dos años parada por decisión del expresidente Mauricio Macri, como tantas otras en Formosa”.

A su vez, indicó que “si bien la pandemia nos ha afectado, como a todos, se está realizando un trabajo muy importante de muchos actores intervinientes, donde las tareas son interdisciplinarias”, subrayando que “se trata de una sinergia y una coordinación para lograr llegar a la finalización de esta obra, ya que por un lado está la empresa constructora, el proyectista, la UCAP que hace de contralor, nosotros que somos los finales usuarios en esto y las firmas que tienen que venir a instalar los equipos”.

Pormenorizó que el proyecto se dividió en dos: Radioterapia por un lado y Medicina Nuclear por el otro. “Hoy, la prioridad es Radioterapia porque se trata de hacer tratamientos, con lo cual eso involucraría la finalización más temprana. Una vez que esté finalizada la obra, se coordinará con las empresas que tienen que venir a instalar los equipos”, dijo, recalcando que todo el equipamiento ya fue adquirido y abonado.

“Salvo en ciclotrón, todo está en depósitos en Formosa. Los mismos están climatizados, con controles de temperatura y humedad. Además tienen un sistema que los verifica continuamente y personal calificado hace los chequeos diarios de que todo eso se mantenga en condiciones”, esclareció.

Sobre la paralización de tan trascendente obra para los formoseños, el especialista lamentó: “La verdad es que no tengo palabras porque lo pienso desde el punto de vista de los pacientes. Lo que ellos están viviendo hoy, como traslados a Chaco, Corrientes u otras provincias para hacer los tratamientos, que a su vez hay que llevarlos a la parte económica, es consecuencia de esa neutralización que hizo el macrismo”.

“Es complicado, difícil y realmente muy avasallante para la persona que ya viene con una carga, puesto que la enfermedad no solamente te mina físicamente, sino psicológica y moralmente. Además afecta no sólo al paciente, también angustia a toda su familia”, advirtió el ingeniero Farías.

En esa línea, dilucidó que este panorama se complejizó con la pandemia, debido a que se restringió la circulación entre las provincias y hubo que priorizar determinados tratamientos. “Hay centros que están trabajando con una capacidad mucho más acotada porque los protocolos hacen que todo sea mucho más extenso en el tiempo”, explicó.  

Tratamientos

Por su parte, el bioingeniero y físico de radiaciones Mauro Canalis puntualizó ante esta Agencia que “mientras la medicina nuclear está más destinada al diagnóstico a través de, por ejemplo, la tomografía o la resonancia, la radioterapia es el tratamiento para el cáncer. Tiene otras aplicaciones en no cánceres, pero en un 90% es para este tipo de enfermedad”, describió.

“La radioterapia es un área de la medicina que utiliza las radiaciones para destruir células tumorales –detalló-. Como se manejan radiaciones, el responsable máximo dentro de una instalación de radioterapia es un médico, cuya especialidad es llamada radioterapeuta, pero a su vez necesita de un físico de radiaciones, que se ocupa del aseguramiento de calidad del equipamiento y la planificación de los tratamientos”.

Esa función es la que cumple el mencionado profesional, a quien se suma otro especialista, Gastón Benavidez.

Asimismo, en relación al sustancial rol que tendrá el Centro, puso de relieve que “hoy las personas que necesitan radioterapia tienen que salir de la provincia y más en este contexto de pandemia se ha visto que es necesario dar esa atención en Formosa para que los pacientes estén contenidos en su propio lugar”.

“Actualmente se hacen cirugías y quimioterapias, pero está faltando la tercera fase en el tratamiento contra el cáncer que es la radioterapia –recalcó-. Por ello, se apunta a que funcione en una primera instancia dentro de ese complejo. Y en una etapa siguiente seguirá la parte de medicina nuclear, que tiene que ver con el diagnóstico con la utilización de radioisótopos”, acotó.

Capacitaciones

Respecto del riguroso ciclo de capacitaciones que debió cumplimentar el equipo profesional del área, el ingeniero Farías refirió que “somos veinte personas en total. Arrancamos en el 2015 con las capacitaciones, aunque la génesis del proyecto es anterior, ya que se cristaliza en el 2014 con el plan nacional”.

“Fue un proceso largo y lento”, apuntó, marcando a modo de ejemplo que en los casos de Canalis y Benavidez “llevó tres años entre la formación teórica y lo que es la formación de campo u horas de vuelo, como también se le dice, lo cual se realiza directamente con equipamiento y pacientes”.

A ello se suman dosimetristas y radioterapeutas, “especialidades muy difíciles de conseguir en un mercado que está cada vez más acotado”.

Del mismo modo, el bioingeniero Canalis remarcó que una vez concretado el Centro de Medicina Nuclear y Radioterapia de Formosa, se marcará presencia en toda la región, ya que “no existen nuevas tecnologías” en la zona norte del país.

“En general son equipos antiguos, con lo cual los tratamientos tienen una determinada calidad –precisó-. En cambio, con los equipamientos que tiene Formosa se pueden hacer tratamientos del primer mundo”, destacó.

Reforzó lo expuesto poniendo de resalto que “dentro de Radioterapia tenemos dos áreas: una es teleterapia y la otra braquiterapia y en el país no hay muchos centros que tengan esas dos tecnologías en el mismo lugar. Generalmente, en las clínicas privadas sólo existe teleterapia y no existe la braquiterapia. Por eso es muy importante la tecnología que habrá en Formosa”, concluyó.