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Con PCR negativo, el día de ayer, los docentes de la Delegación Zonal Matacos, se presentaron en sus respectivas instituciones, como lo establece el Calendario Escolar 2021 del Ministerio de Cultura y Educación de la Provincia.

“Los resultados aparte de estar en la página de Mi Portal, fueron enviados a la Delegación Zonal y luego a los directivos. Esta organización responde más que nada a llevar tranquilidad al equipo educativo y a las comunidades aborígenes con las que trabajamos (Toba- Wichí), en las distintas localidades como: La Rinconada, Vaca Perdida, Pozo de Maza, Pocito, Pozo Sargento”, afirmó en declaraciones a AGENFOR la Ingeniera Forestal Natalia Lupi, coordinadora zonal de las Escuelas de Educación Agrotécnicas N ° 9 y 11 del oeste formoseño.

En cuanto a los elementos de bioseguridad expresó: “Desde el año pasado recibimos distintos insumos para los docentes y estudiantes, como barbijos provenientes de la Dirección de Educación Técnica y de la Delegación Zonal Matacos”; y agregó: “En cuanto a los insumos de alcohol en gel y elementos de limpieza, los recibimos a través de un programa que tienen las escuelas agrotécnicas”.

Por otra parte, hizo fuerte hincapié en la organización de trabajo que vienen realizando desde el año pasado.

“Por la extensión del territorio que abarcamos, en el ciclo escolar 2020 teníamos la asistencia domiciliaria a los estudiantes. Por un lado, la asistencia pedagógica nutricional y por el otro el fortalecimiento de la producción en sus hogares. Este año vamos a hacer el recorrido casa por casa para iniciar el ciclo lectivo. Es decir, los docentes van a salir a buscar a los alumnos, sobre todo a aquellos que están en situación de riesgo de repetir el año”, indicó.

Además, manifestó que tienen proyectado retomar el uso del cuadernillo realizado el año pasado por las dos escuelas agrotécnicas de la provincia y también, los de agroecología que fueron confeccionados por ambas instituciones junto a la Dirección de Educación Técnica.

También, comentó sobre el trabajo que vienen haciendo con los estudiantes con la materia prima algarroba, propia de la zona: “Elaboramos panificados dulces como ser budines, alfajores, pandulces. Tradicionalmente consiste en tecnificar cada parte del proceso y hacerla apta para el consumo humano y comercialización. Es decir, aseguramos un proceso de higiene (lavando los frutos) los secamos en un secadero cerrado y lo molemos con molino martillo. Hacemos todo un proceso que garantice la sanidad de la harina que obtenemos”.

“El año pasado toda la producción fue vendida al Plan Nutrir, quién, a su vez vuelve a hacer todo un proceso realizando leche con cacao para luego entregar en las cajas alimentarias a los beneficiarios” profundizó.

Concluyó informando que la Dirección de Educación Técnica cuenta con nuevos equipamientos que serán entregados a las escuelas para poder seguir incrementando la producción.

“El año pasado logramos 246 kilos, si tenemos más molinos vamos a poder realizar más cantidad de harina. Hoy en el supermercado encontramos una que no es nuestra, sino europea y a un precio elevado. Sería muy bueno que nosotros podamos tener nuestra propia harina”, finalizó Lupi.