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Mediante una carta firmada por Néstor Dos Santos y Raúl Candia del Instituto Instituto de Investigación, Asistencia y Prevención de las Adicciones (IAPA) se convocó al desafío de “construir juntos” y fortalecer los canales de diálogo en el oeste provincial.

La carta surgió luego de los últimos acontecimientos registrados en esa región de la provincia. “Es difícil de comprender el accionar de algunos referentes que claramente no están a la altura de las circunstancias. En su prédica pretenden transpolar lo sucedido y compararlo con lo hemos vivido como país en una época oscura de nuestra historia. Mencionan situaciones de represión y  privación de libertad en centros de aislamiento” señalaron.

Aclararon en primer lugar que vivimos en tiempos de democracia donde los derechos, las libertades y la participación social están presentes, con un gobierno legítimamente elegido por el pueblo y en el que se trabaja para la inclusión y el desarrollo equitativo territorial a través de políticas públicas. 

“La clave de interpretación social y el discurso propios de la década del 70 ya no responden a la realidad social en que vivimos. Su uso fomenta la división y el rencor más que la concordia. Las cosas cambiaron sustancialmente para bien. Sin embargo, parecería que estos referentes se han quedado tildados en el tiempo pretendiendo comprender y explicar el momento presente desde discursos antagónicos. Este tipo de accionar, lejos de promover una convivencia pacífica, genera deliberadamente la confusión y la agitación social” expusieron.

En cuanto a los reclamos y sobre todo a la forma en que se realizaron pidieron contextualizarlos en orden al proceso de transformación social que se viene realizado en el oeste provincial como también a la situación de la pandemia que estamos atravesando.

“Hay que poner en valor el grado de desarrollo social que han alcanzado las comunidades y familias del oeste formoseño con las distintas obras de infraestructura social, la provisión de los servicios esenciales y emprendimientos productivos, que en otros tiempos se creían inalcanzables. También se debe señalar el compromiso político en seguir trabajando en consolidar la calidad de vida” subrayaron los referentes del trabajo social en el IAPA.

“Otro aspecto para tener en cuenta es que estamos habituados a recibir una respuesta positiva a las solicitudes ya que se reconoce la capacidad de gestión del gobierno. La crisis de crecimiento lleva a plantear nuevas necesidades. Por esta razón, ante los pedidos, más allá de considerarlos prioritarios o no según las urgencias, no parece que sea que el momento indicado ni el modo correcto en el que se realizaron. En este tiempo de pandemia existen prioridades que son impostergables: la vida, la salud, el cuidado mutuo y el bien común. Esto deben entenderlo tanto quienes reclaman como aquellos que incitan desde la confrontación” consideraron.

“La situación que vivimos demanda que los distintos referentes reforcemos el trabajo en conjunto fortaleciendo la paz y la concordia. Nada bueno puede resultar de críticas que no construyen y discursos confrontativos. Hay que fortalecer los canales de diálogo y los lazos de amistad social para superar la coyuntura. ¿Será que estos referentes estarán dispuestos a dar este paso?” se preguntaron.