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Son uno de los tipos de alimentos más nutritivos que existen. El Senasa realiza controles sobre la calidad y la inocuidad de este producto, y alienta su consumo.

Las legumbres son las semillas secas, limpias y separadas de la vaina, procedentes de plantas de la familia de las leguminosas. Especialmente valoradas en dietas sin carne por su gran aporte de proteínas, las lentejas, garbanzos y frijoles o porotos de todo tipo nos otorgan numerosos aportes nutricionales.

Entre sus beneficios nutricionales se destacan los siguientes: favorecen la creación de energía porque son ricas en carbohidratos complejos, micronutrientes, proteínas y vitamina B que forman parte de una dieta saludable; ayudan al control de peso porque su contenido de fibra enlentece la digestión y ayuda a sentirse satisfecho durante más tiempo; aumentan los niveles de hierro en el organismo ya que la vitamina C es un elemento que ayuda a fijar el hierro en el cuerpo; controlan la tensión arterial porque tienen niveles adecuados de proteína y de fibra soluble en el organismo es uno de los factores que ayudan a prevenir la hipertensión; no contienen gluten por lo cual son una excelente alternativa para las personas celíacas –en este caso, se recomienda comprar opciones envasadas que tengan el logo “sin TACC”, ya que en los alimentos sueltos puede haber contaminación cruzada.

Las legumbres son alimentos saludables con muchos beneficios que pueden consumirse frescas, secas y en harina (harina de garbanzo, soja, sorgo, entre otras). Su ingesta, por lo tanto, puede incluirse en cualquier época del año.