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Muchos de los pacientes no pudieron continuar la toma de esas drogas por faltantes, situación que generó riesgo de pérdida del tejido o incluso del órgano trasplantado

La provincia de Formosa, a través del CUCAIFOR, tuvo que accionar judicialmente para que Nación enviara las partidas de medicamentos que necesitaban imperiosamente los pacientes trasplantados, luego de meses de espera. Cabe destacar que sin esas drogas que deben tomar de por vida, estas personas corrieron serios riesgos de perder el tejido y hasta incluso el órgano trasplantado.
De acuerdo al testimonio de Nelson Figueredo, presidente de la Asociación Civil de Trasplantados de Formosa “Por más Vida”, son doscientas las personas que recibieron órganos en Formosa, entre trasplantes renales, cardíacos, hepáticos y renopancreáticos.

Figueredo explicó que toda persona trasplantada sale con un plan de medicación obligatoria, que tiene que tomar porque es un tratamiento que está relacionado, y tiene que ver directamente en  el cuidado, seguimiento y la mejora de la calidad de vida del trasplantado. “Esas drogas se llaman inmunosupresoras, porque a grandes rasgos es una medicación que actúa sobre el sistema inmunológico, para que el cuerpo no rechace el órgano o el injerto que se le pone. Esta medicación es obligatoria, tiene que tomarse por el resto de sus días, porque es parte del seguimiento del trasplante. Así como también los estudios para los controles médicos, los laboratorios, la medicación es obligatoria por siempre”, detalló.

Teniendo en cuenta que estas drogas no pueden suplirse, es decir, que no pueden cambiarse por otras al ser muy específicas de acuerdo a las patologías de cada uno de los pacientes, desde principios de año unos 80 pacientes trasplantados tuvieron un enorme riesgo al no recibir las partidas que debía enviar Nación. “Hubo una problemática que se profundizó desde principios del mes de enero, hasta que hace 15 días cuando se normalizó dicha provisión tras un reclamo judicial a la Nación. Pero anteriormente en el transcurso del año pasado, se venía dando de manera paulatina, un faltante de medicamentos no tan marcada como al principio de este año, pero si venia un faltante, o mejor dicho, llegaban tarde y generaba muchas consecuencias altamente peligrosas para la salud de los trasplantados”, relató.

Figueredo contó que a principio de este año hubo un marcado faltante, hubo periodos en el que no se mandaban medicaciones y que eso generaba consecuencias graves que tienen que ver con el cuidado que debe tener un trasplantado. “Cuando sucedió el faltante me acerque a las oficinas del CUCAIFOR para notificar este problema, que Nación no estaba mandando la medicación en tiempo y forma. Investigando contabilizamos 80 personas en esta situación y los faltantes de drogas era Tacorolimos y Cirulimus. Son drogas muy específicas que están destinadas a personas trasplantadas y son obligatorias para el tratamiento pos trasplante.

Acciones judiciales

Figueredo comentó que a raíz de esto el Hospital de Alta Complejidad, tuvo que accionar judicialmente exigiendo a Nación enviar la partida mínima de medicamentos que terminó siendo resuelta recién hace poco más de una semana, que se recibieron los faltantes. “Pero mientras tanto, muchos de los pacientes trasplantados, no pudieron continuar o debieron suspender la toma de esos medicamentos por faltantes de las drogas y todo lo que ello genera inclusive puede general la pérdida del tejido o la pérdida del órgano trasplantado. Mejor dicho la pérdida de la función del órgano trasplantado”, dijo.

“Es importante recalcar lo siguiente: este problema se suscitó desde el año pasado, pero se acentuó este año al haber meses en el que no se mandaban estos medicamentos. Anteriormente esto no pasaba, la partida de medicamentos llegaban en tiempo y forma. En pocas palabras podemos decir, que esto es un inconveniente de gestión a nivel nacional al no poder contar, en tiempo en forma con los medicamentos requeridos”, finalizó.