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En el marco del Día Internacional del Médico que se celebra todos los 3 de diciembre, el Hospital Central de Formosa “Dr Ramón Carrillo” organizó un especial reconocimiento a profesionales de destacada trayectoria.

El director del nosocomio, el médico Mario Romero Bruno presidió la entrega de reconocimientos a profesionales médicos de 35 años de servicio, y además en la oportunidad se colocó una placa recordatoria con el nombre de José Abraham Amad, ex jefe de anestesiología del hospital, en el ingreso al quirófano principal, en reconocimiento a su dilatada labor.

El acto, que cumplió con los protocolos vigentes por la pandemia de Coronavirus, de uso de barbijos y distanciamiento personal, contó con la presencia de los médicos del hospital, entre ellos la doctora María Teresa Occello y Felipe Gómez, ambos reconocidos con una medalla por sus 35 años de servicio en el Central.

“Expresamos la gratitud a colegas que trabajan hace más de 30 años, como la doctora María Teresa Occello, de las pioneras de clínica médica, dentro de las residencias, reconocimos su trayectoria, también del doctor Felipe Gómez, jefe del servicio de Cirugía, formador de tantos cirujanos que pasaron por este hospital e incluso viven en distintas partes del país” comentó Romero Bruno en contacto con Agenfor.

Otro pasaje emotivo del acto fue el descubrimiento de una placa recordatoria con el nombre de Abraham Amad, exjefe de anestesiología placa, en la puerta del quirófano. “Pusimos la placa allí donde pasó tantos años, al servicio de la gente, como reconocimiento a su trabajo, para que quede su nombre para la posterioridad” destacó. Acompañaron el momento, familiares del desaparecido médico.

Romero Bruno convocó a los médicos del hospital a caminar “hacia la excelencia profesional” que significa no solo la capacitación continua sino la calidez humana, en el tratamiento del paciente.

“Aquí pude desarrollarme”

Superada la emoción del reconocimiento, la doctora María Teresa Occello contó que llegó al hospital luego de concluir su residencia, en el año 1985, desarrollando allí todo el ejercicio profesional.

“Para mí no es un lugar de estar, es un lugar de ser. Pude ejercer mi profesión, desarrollarme con los pacientes, son nuestra razón de ser. A veces curamos, tratamos siempre de acompañarlos en el dolor a ellos y a sus familiares” contó.

“Lo quiero mucho al hospital, no son sus paredes, somos un equipo de personas que intenta hacer su trabajo cada vez mejor, que se compromete con las generaciones más jóvenes enseñándoles” señaló y agregó que hoy en día, “creo que aprendo mucho de ellos, el mundo está muy incierto todas las fórmulas que tenía, prácticamente se rompieron, ahora estamos atentos a lo que nos dicen y piden los jóvenes”.

“Valoro el reconocimiento”

Aixa, hija de Abraham Amad destacó el reconocimiento brindado hacia su padre por toda la comunidad médica del Hospital Central, al recordar que dedicó prácticamente toda su vida a la medicina.

“Valoro mucho el reconocimiento que le hizo su hospital, porque él amaba este lugar. Trabajó más de 30 años, era jefe del servicio de anestesia, dedicó su vida a la medicina, con todos esos valores que enumeraba el doctor Mario Romero Bruno en su discurso” subrayó.

La ceremonia de reconocimiento a la trayectoria médica, es una tradición en el Hospital Central, que este año, no pasó desapercibida, a pesar de la pandemia por coronavirus.