Compartir

Formosa registra anualmente un promedio superior a los 12 mil nacimientos. Y a muchas de las embarazadas, puérperas, recién nacidos y niños de bajo peso hasta 5 años, de acuerdo al diagnostico, se asiste con leche normal –incluso en ración doble a veces triple según controles- y una leche fortificada.

La “dejadez nacional” en los envíos de las raciones correspondientes comenzaron tres años atrás, agudizándose hasta llegar a la dilación actual de casi un año. Ante este escenario, es que para  cubrir la demanda,  el gobierno de la provincia dispuso producir la leche en la planta de alimentos Nutrifor para suplir la “insolvencia” federal.

 “Felizmente la decisión política del gobernador (Gildo) Insfrán permitió que mujeres y niños en situación vulnerable no sufrieran los embates de la severa crisis que afecta a todo el país en general y sectores de la población muy sensibles como este caso”, afirmo el director de Maternidad e Infancia del ministerio de Desarrollo Humano, Carlos Benítez.

Explico el profesional que localmente se “jerarquizo el sector a través de acciones como el monitoreo de  las políticas de salud dirigidas a la niñez, adolescentes y mujeres en edad reproductiva. Se consolido la cobertura y calidad de los servicios, la accesibilidad de la población más vulnerable, acciones en detectar patologías y derivar en forma oportuna para su resolución”.

Significo que “la dación alimentaria (Leche fortificada) es una herramienta importante  utilizada para generar el control de la población materno-infantil”, subrayando que “no solo contribuye al control de niño y embarazada sana, sino el de inmunizar y a detectar patologías de riesgo”.

Se asiste a la población objetiva donde se cuentan las embarazadas desde su detección  durante toda su gestación, a las puérperas (mujer después del parto) a fin de estimular y nutrir a la madre hasta los seis meses después del nacimiento a fin de que esta de lactancia materna a su bebe.

Se incluye a niños de 6 meses a 2 años de edad, a pequeños de bajo peso de 2 a 5 años (hasta ingreso escolar)

Aclaro el ítem riesgo de bajo peso: paciente que está en situación social y/o física (enfermedad) en donde el equipo de salud redobla esfuerzos de control y tratamiento.

Benítez detalló que “la entrega de leche  a las embarazadas se debe hacer desde el momento de su captación  y automáticamente tras  los controles del equipo de salud comienza la entrega de ese complemento alimentario fortificado con hierro y vitaminas. Esto a fin de que  pueda desarrollar su embarazo de manera normal”, aclarando que la entrega continúa los primeros seis meses después del parto a fin de fortalecer la lactancia materna.

Los alumbramientos

El profesional expuso que desde 2016 comenzaron las dificultades de la entrega de parte de la Nación de este insumo que históricamente envía las provincias. La situación se fue agravando y desde septiembre del año pasado se acentuó la demora, y la provincia inicio la elaboración de leche fortificada para esta población que se asiste a través de los centros de salud y hospitales de toda la provincia”.

“Jamás en esta gestión nacional hemos sido escuchados a fin de ajustar la cantidad solicitada para la cobertura anual. Ello habida cuenta que la provincia tiene entre 8500 a 9000 nacimientos por año promedio atendidos en el  sector público, cifra esta que engrosa el crecimiento vegetativo de nuestra población anualmente, teniendo en cuenta la población objetivo antes mencionada”. Ese número se suma a los nacimientos pero son del sector privado (3500 promedio)”, expuso finalmente Benítez