La colaboración permanente de la comunidad es esencial para evitar la reproducción del mosquito

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Desde el Ministerio de Desarrollo Humano se reiteró, una vez más, a la población, que la eliminación de los recipientes que pueden convertirse en criaderos de mosquitos, debe realizarse en todos los entornos, especialmente después de las lluvias. 

Los lugares donde se debe prestar mayor atención son las propias casas, principalmente los patios, ya que allí suelen quedar tirados objetos que no se utilizan pero que reúnen las condiciones propicias, para que la especie de mosquito aedes aegypti se aloje y ponga sus huevos.

Por este motivo, se solicita a los vecinos que se tomen “un tiempo, todos los días” para recorrer la casa y sus alrededores, y eliminen los recipientes, grandes y pequeños, que tengan forman ahuecada y puedan acumular agua en su interior. 

Tratamiento adecuado

Si no se utilizan deben ser desechados (latas, botellas, restos de plásticos, cartones y juguetes, tapas de gaseosas). Mientras que los que se usan a diario, como los baldes, cántaros, cisternas, tambores) deben ser bien tapados o colocados boca abajo para impedir que en ellos ingresen los mosquitos.

Asimismo, a los objetos como: floreros, recolector de agua de aire acondicionado, bebederos y comederos de mascotas, macetas y portamacetas, se los debe desagotar diariamente, fregar las paredes con esponja o trapo y cambiar el agua, con el fin de eliminar los huevos de los mosquitos que son depositados en las paredes.

Labor de las brigadas

Las brigadas sanitarias de la cartera de salud provincial, recorren cada día distintos puntos de la provincia, llegando a los barrios, casa por casa,  tanto en la capital como  en el interior, donde conversan con los vecinos y explican en detalle la importancia de las medidas de prevención para disminuir la presencia de los mosquitos en el ambiente.

En este marco, con demostraciones prácticas, los operadores realizan el paso a paso de cómo deben cumplirse cada una de las medidas a fin de que resulten lo más efectivas posibles dentro y fuera del hogar.

Entre ellas se centran en el control de focos mediante la eliminación de criaderos y el uso del larvicida, para matar las larvas que viven en los recipientes que no pueden ser desechados por completo. Igualmente hacen fumigaciones y proceden al descacharrizado de patios.

Además, instan a las familias a utilizar repelente para evitar las picaduras de los mosquitos, teniendo en cuenta que la transmisión del virus del dengue, se produce cuando un mosquito pica a una persona enferma y luego a alguien sano, transmitiéndole la enfermedad. 

La buena voluntad y colaboración de los vecinos  para trabajar en la prevención del dengue, es indispensable para complementar la labor diaria que llevan a cabo los brigadistas. La lucha contra el mosquito es una tarea de todos y debe intensificarse en los días de altas temperaturas y humedad, ya que son los más oportunos para su proliferación.