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El subjefe Cirilo Bobadilla aseguró que “no hay ningún indicio, prueba o elemento” que demuestre que esta fuerza intervino con el joven que estaba desaparecido, “antes que se inicie la averiguación del paradero”.

Ante la acusación sin pruebas que circula por redes sociales, donde inculpan a la Policía de Formosa de ser responsable de la muerte del ciudadano radicado en Ingeniero Juárez, Sergio Onofre Torres, la institución realizó una conferencia de prensa con el objetivo de esclarecer lo ocurrido con los datos que brinda hasta el momento la investigación policial que se encuentra en curso.

Encabezó la rueda de prensa, el subjefe de la institución, comisario general Cirilo Julián Bobadilla, acompañado por la directora de Asesoría Letrada Policial, comisario inspector Marta Carriegos.
Según los testimonios recabados por AGENFOR, Bobadilla, explicó que, desde el punto de vista de la institución policial, “se ha considerado meritorio hacer una aclaración sobre una información que circula en las redes sociales y en los medios periodísticos, relacionado al hallazgo del cuerpo sin vida de un joven originario de la localidad de Ingeniero Juárez”.

En ese marco, relató que la investigación inició el miércoles 9 de noviembre, “cuando una mujer (madre de Torres) denunció la averiguación del paradero de una persona de 27 años”, tratándose de su hijo Sergio Onofre.

En este punto, aclaró que, “como en todos los casos”, se desplegaron acciones operativas de búsqueda, “inclusive acompañados de los familiares”; y detalló que “fueron entre cuatro y cinco días de búsqueda por todos los sectores”, con 100 efectivos afectados a diario de Montada, Infantería, Motorizada, con recorridas en los barrios, “y hasta se utilizaron los medios radiales locales para lograr detectar si alguien sabía de su paradero”.

“El día 14 (del mismo mes), un peón rural dio aviso del hallazgo de un cuerpo a tres kilómetros de la localidad, específicamente en una zona boscosa”, agregó.

Y continuó: “La Policía va al lugar y efectivamente constata el aviso. A partir de ahí se da intervención al Juez y al Forense Judicial y se establece que se trata de la persona que estaba siendo buscada”.

Luego, sostuvo el comisario, se hicieron “las diligencias que ameritan el caso”; e indicó: “El Forense Judicial realizó el examen de indicio e inclusive éste le informó a la familia que no presentaba lesiones físicas visibles, sino que había presentado un paro cardiorrespiratorio, muerte no traumática”.

Ante esto, señaló que “a partir de ahí se empezaron a generar versiones por las redes sociales en donde acusan a la institución policial de que lo detuvo, apremió y torturó”.

En ese contexto, Bobadilla informó que, a raíz de eso, “la Policía armó una Comisión de Sustanciación de Sumario Administrativo y fue hasta el lugar en donde se está trabajando para realizar una investigación interna”.

Y adelantó: “Hasta el momento, lo que podemos establecer es que en ningún momento la Policía intervino con este ciudadano, ya que jamás fue llevado detenido”.

“Inclusive se ha concurrido al barrio Belgrano, en donde residía el joven, se les ha tomado declaración testimonial a las personas para ver qué datos podrían aportar y en un momento dado dijeron que no iban a declarar ante la Policía, porque recibieron un llamado telefónico y que el aporte lo harían ante la justicia”, argumentó.

Sobre esta decisión, el subjefe aseveró: “Es evidente que hay motivadores, incitadores que inclusive llevaron a la conclusión a la familia de que la institución policial tiene algo que ver con la muerte del joven”.

“A raíz de esto, el jefe de la Policía, el comisario general Walter René Arroyo, presentó un escrito ante el Procurador de la Provincia para que se abra una investigación y puso a disposición toda la institución para que este hecho efectivamente se esclarezca”, acentuó.

Además, afirmó que “no hay ningún indicio, prueba o elemento que nos lleve a establecer que la Policía haya intervenido con esta persona antes que se inicie la averiguación del paradero”.

También, como dato relevante aportó que el joven junto a su familia “vinieron a Juárez en el año 2021”, indicando que con anterioridad residían en Pozo Misión Yacaré.

De esta manera, Bobadilla volvió a remarcar que “desde ahí hasta el día en que fue radicada la denuncia, Torres nunca ingresó a la Policía como detenido o con contravencional. No hay registro”.

En tanto, precisó que sí tienen conocimiento de que “Torres tenía problemas de salud graves, de epilepsia, una historia clínica con problemas cardiacos”.

“Inclusive, hay un antecedente de que en el mes de septiembre la Policía lo encontró en la vía pública en un estado de intoxicación alcohólica y lo trasladó al hospital local, en donde fue asistido y medicado por más de 24 horas. Posteriormente fue dado de alta. Todo esto está documentado”, destacó.

Por último, el funcionario policial sentenció: “Nos interesa esclarecer, porque nos presentan como una Policía que ejercemos violencia institucional y, al contrario, bregamos como una Policía respetuosa de los Derechos Humanos y jamás vamos a tapar una acción como la que fue denunciada”.