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En una familia, la violencia afecta a todos sus integrantes de manera indiscriminada, transformando el hogar en un ambiente indeseable, cuando éste debería ser un lugar de acogida, que brinde protección y cuidado, sobre todo a los menores que habiten en él. Ante estas situaciones, el Estado, a través de políticas públicas busca brindar seguridad, contención integral y restituir derechos vulnerados, antes de que se generen daños irreversibles en las personas.

Esta semana, a través de distintos organismos del Gobierno Provincial, se realizó la restitución de derechos a una familia con niños y niñas que habían sido separados de su madre a causa de un motivo judicial.

Se trata de M. y sus hijos de 4, 6, 8 y 10 años. Ella fue víctima de violencia de género. Este hecho la obligó a separarse de sus hijos por una serie de circunstancias en torno a su situación. Dificultades con la familia y no contar con un lugar donde vivir, llevaron a que tres de sus hijos deban quedar bajo el cuidado del Estado Provincial, siendo acogidos en dos de las residencias socioeducativas dependientes del Ministerio de la Comunidad.

Días atrás el Ministerio de la Comunidad dispuso la desafectación de un módulo habitacional del barrio Lote Rural 110 a su adjudicatario que, pudo constatarse, había vendido la unidad. La situación ya había sido denunciada por vecinos, por lo cual el equipo del Ministerio se hizo presente en el lugar y con efectivos de la comisaría del Lote 111 recuperaron la unidad habitacional.

Tras un trabajo minucioso de distintas áreas del ministerio a M. y sus hijos finalmente se les hizo entrega del módulo recuperado, a fin de brindarle un techo digno y seguro. La política de justicia social que lleva adelante el gobernador Gildo Insfrán, tienen como finalidad garantizar el bienestar de las familias que viven en situación de vulnerabilidad. La comercialización de los módulos constituye un delito, pero, sobre todo, un acto de falta de solidaridad hacia quienes sí verdaderamente lo necesitan.

Actualmente M. ya se encuentra viviendo con sus cuatro hijos. Tienen la posibilidad de construir su hogar donde puedan fortalecer sus vínculos. La familia recibe contención y acompañamiento permanente desde este organismo, están muy contentos, con ganas de salir adelante y nunca más separarse. Además del módulo se les proveyó de camas, colchones, frazadas, indumentarias y el Plan Nutrir, para el cual se le asignó un centro de distribución cercano a su nuevo domicilio.

Estas políticas públicas se enmarcan en el compromiso prioritario del Gobierno de la Provincia en garantizar, restituir y fortalecer derechos cuando son vulnerados.