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Por sus características edilicias, de tecnología e innovación es un proyecto único para el deporte de la provincia y la región.

A pesar del contexto de la pandemia de coronavirus y el ahogo financiero que padeció la provincia en los cuatro años del Gobierno anterior de Mauricio Macri, merced a la decisión del gobernador Gildo Insfrán con fondos genuinos de la provincia, se avanza con las obras de construcción de la nueva piscina olímpica climatizada.

Se trata del edificio cubierto del Centro de Educación Física y Deportes de Alto Rendimiento N° 1 de la ciudad de Formosa, obras que ya llevan “más del 50% de avance”, confirmó el subsecretario de Obras y Servicios Públicos de la provincia, el arquitecto Juan Carlos Valdez.

En declaraciones a la Agencia de Noticias Formosa (Agenfor), describió que “queda por finalizar ya todo lo que sería las terminaciones en un sector lateral, también el frente con un revestimiento vidriado y dos módulos más, que son los accesos del público en el frente como un módulo que va al costado de la obra para el ingreso de los deportistas”.

A su vez, teniendo en cuenta la característica de ser una piscina de agua climatizada, se hace necesaria la construcción insoslayable de un edificio envolvente que contenga un ambiente bajo clima y humedad controlados  por especificaciones técnicas obligatorias.

En virtud de ello, “hay instalaciones por debajo de la pileta donde se encuentran distintos filtros que mantienen la temperatura del agua y del ambiente, para lograr así que no se pierda el calor que debe tener para cualquier tipo de evento”, resaltó el funcionario. 

Además, se optó por un sistema de cubierta parabólica con vigas tipo “costillas” que se adaptarán con su forma a las alturas necesarias en cada sector espacial, logrando aminorar el caudal de aire interior a climatizar al mínimo, aumentando así la eficacia del sistema con menores costos de instalación y consumo de energía.

Detalles

El edificio con la pileta ocupa una superficie total de 4.400 metros cuadrados, ubicado sobre la avenida Napoleón Uriburu, entre Córdoba y Fortín Yunká en la capital.

La piscina fue hecha de hormigón armado “in situ” con sistema de juntas tipo “whater stop”; las graderías para el público, también de hormigón, tienen una capacidad para albergar a 250 personas, y  cuenta con un sector de cabinas para las transmisiones televisivas o radiales de eventos.

Asimismo, posee un sistema de cubierta parabólica metálica de grandes luces y tiene cerramientos  laterales y tabiquería  interior de muros de  mampuestos y panelerías especiales adecuados para el control térmico, humectativo y acústico.

Lo mismo que carpinterías especiales con control de aislación térmico y de pisos y revestimientos adecuados a la reglamentación sanitaria y de seguridad. De igual modo se incluyen además rampas, escaleras y ascensores.

Gestionado desde hace tiempo por la Subsecretaría de Deportes y Recreación de la provincia, atendiendo a una demanda de los deportistas de esta disciplina, “es un proyecto único y muy anhelado” en la provincia subrayó Valdez, enfatizando que le dará al deporte de Formosa un salto de calidad, en cuanto a que permitirá la realización de torneos de índole regional, nacional e internacional.

Tecnología e innovación

Sobre este mismo tema amplió la inspectora de la obra, la arquitecta Susana Ravetti, quien consignó que la piscina tiene las medidas de 50 metros de largo por 25 de ancho, es decir las dimensiones reglamentarias.

En diálogo con la Agencia, hizo notar que “la climatización de agua y aire se hace con una tecnología de innovación que permite reducir un 70% el consumo de energía. Se trata de un sistema de regulación del clima denominado geotérmico”.

Es decir que esa tecnología de regulación que “es automatizada” permitirá llevar adelante competencias en todas las estaciones del año.

Según pormenorizó, “el agua para mantener la densidad que se requiere para la práctica deportiva debe tener una temperatura de 26 grados, mientras que el aire debe estar en 28 grados, lo que permite que no condense ni se evapore el agua y no perdamos ni cloro ni tampoco afecte a las estructuras” edilicias. 

Asimismo, dijo que las estructuras de la piscina son de hierro galvanizado, demandando su fabricación “toda una tecnología que se tuvo que hacer en Buenos Aires”, resaltando que la misma permite que “el edificio esté preparado para evitar el efecto de corrosión del cloro”.

Puntualizó en marcar que el proceso de calefacción del agua se realiza cada cuatro horas, es decir, tiene seis renovaciones en un día. “Constantemente se renueva el agua para no perder la pureza y la limpieza”, realzó. 

Imponente obra

En cuanto a otros aspectos arquitectónicos, la imponente obra cuenta con un sistema de accesos al edificio controlados, discriminados según sean público general o usuarios autorizados al sector de piscina.

Esto posibilitará el control de la circulación, seguridad y privacidad de los diferentes espacios.

Y agregó que “en todo el perímetro inferior de la pileta tenemos acceso a las instalaciones y podemos ver el estado de las mismas”, enumerando otra de las características que se destacan del proyecto.

A ello se debe sumar que habrá un sistema de prevención de escapes y seguridad ante siniestro y accidentes. Y un sector médico y de emergencias que incluye espacios para acceso de ambulancias y reanimación, entre otros aspectos a destacar.

En el mismo sentido, alrededor de la piscina hay dispuestos dos canales reglamentados por los organismos de la natación, destacó Ravetti, en el cierre de la entrevista a la Agencia.

Mencionó que uno de esos canales “se ocupa de evitar las olas a los competidores laterales” porque “al estar los nadadores sobre la pared producen una ola que les vuelve; entonces lo que hace el canal es absorberlos, recogerlos y enviarlo a una cisterna de compensación y desde ahí es tomada por los filtros, luego pasa a los calefactores para ser impulsada con la temperatura óptima”, finalizó.