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Desde la Defensoría del Pueblo de la Provincia su titular José Leonardo Gialluca, sugirió a autoridades nacionales de la esfera de Energía, que invite a las empresas petroleras “no aumentar más los combustibles pues ello traerá más pobreza y problemas a los consumidores”. Es que “inmediatamente a la suba se producirán más y más incrementos en los alimentos,  medicamentos,  vestimenta,  transporte y la inflación seguirá su escalada quitándole mayor porcentaje adquisitivo a los que pueden tener hoy trabajo”.

Si bien aseguraron que “estarían dispuestas a contener el costo elevado para evitar mayores conflictos, las empresas petroleras reconocieron que están evaluando la posibilidad de volver a aumentar los combustibles”.

Entiende el ombudsman que “el incremento sería del 7 por ciento, aunque hay quienes demandan que llegue a ser del 10%. Los motivos del posible aumento se basan en la suba del costo del crudo y el incremento del dólar”.

“Puede pasar que haya un retraso, porque el Gobierno, que no debería intervenir, podría pedir que esperen un poco hasta que se tranquilicen las aguas y se termine la corrida cambiaria”, dijo Guillermo Lego, secretario General de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines.

Las empresas petroleras aguantarían al menos unos días la suba en los precios de los combustibles líquidos, que se presenta según ellas como inevitable por los aumentos del petróleo y del tipo de cambio. Pero la presión del escenario de las últimas semanas, con el Banco Central liquidando reservas y subiendo la tasa para contener al dólar y la inflación, sumado al debate por las tarifas, llevaría a las compañías a cargar con el costo financiero de mantener el status quo.