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Desde Techos Azules rechazamos y repudiamos las declaraciones realizadas por la Ministra de Educación de la Ciudad  de Buenos Aires, Soledad Acuña, quien afirmó que el problema de la educación en Argentina son los docentes y su “sobreideologización” y que, para solucionarlo, la propuesta es simple: “que los padres los denuncien”.

Además, señaló que la formación docente presenta otro problema: “Viene de sectores cada vez más bajos”, haciendo gala de un desprecio clasista propio del pensamiento neoliberal y macrista: “Eligen la carrera docente luego de haber fracasado en otras, y si se mira por poder socioeconómico y capital cultural, la verdad es que son de los sectores cada vez más bajos”. Sus dichos son una manifestación de discriminación de clase y estigmatización, así como de desvalorización de la elección, la formación y la carrera docente. Por lo visto nunca  leyó a Paulo Freire que sostuvo que: “Todo acto educativo es político”. O no le interesa leer a educadores que construyen la enseñanza y el aprendizaje desde un lugar de respeto y justicia social.

En Formosa estamos en las antípodas de ese pensamiento y acción del gobierno porteño. Nuestro proyecto educativo está basado en la igualdad de oportunidades, la inclusión y principalmente en el amor, que es el cemento de la comunidad organizada y el impulso de todo proyecto político.

Creemos en nuestros docentes y defendemos a los estudiantes sin ningún tipo de discriminación y eso se ve reflejado en los 44 Institutos de Formación Docente y Técnica, distribuidos en 28 localidades de la provincia, con más de 100 ofertas académicas entre los profesorados, tecnicaturas y trayectos técnicos.

En Formosa, el amor es promesa cumplida en cada jardín, escuela y colegio que se inaugura; en cada carrera de Formación Docente y Técnica que se abre; en cada kit escolar; en cada guardapolvo, zapatilla  o en cada juguete entregado como garantía del derecho a la educación y la  justicia social para todos los formoseños.