Sólo el 5% de las vacunas aplicadas manifestaron eventos adversos leves

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Los más frecuentes tuvieron que ver con reacciones locales como dolor o inflamación en la zona inyectada y síndromes pseudo gripales.

En el marco de una nueva conferencia de prensa del Consejo de Atención Integral de la Emergencia COVID 19, la médica pediatra e infectóloga infantil, Alejandra Bontcheff, quien además es coordinadora del área de seguridad de vacunas del Ministerio de Desarrollo Humano, brindó detalles de los eventos supuestamente atribuibles a la vacunación e inmunización (ESAVI) que detectaron en la última etapa de la aplicación de la vacuna Sputnik V en la provincia.

“Estamos trabajando en la provincia con la vigilancia de todas las vacunas de calendario, pero en esta estamos haciendo énfasis porque es una vacuna nueva y la única en este momento y que, por suerte, el Ministerio de Salud de Nación la aprobó y el ANMAT la recomendó”, sostuvo.

En ese sentido, la especialista explicó que se llama ESAVI a cualquier situación de salud no esperada, como ser un signo no favorable o no intencionado, hallazgo anormal de laboratorio, síntoma o enfermedad, que ocurre posterior a la vacunación y que no necesariamente tiene una relación causal con la vacunación o con el producto biológico.

“Se está trabajando con todas las instituciones que han realizado vacunación en su personal y que nos están notificando para que podamos contar con los datos”, señaló.

En ese contexto, Bontcheff indicó que el ESAVI es grave cuando aparece un evento que deriva en hospitalización o la prolonga, resulta en discapacidad significativa o persistente, anomalía congénita o fallecimiento. Los eventos graves deben notificarse de manera obligatoria al sistema de vigilancia en forma inmediata.

Por su parte, los AESI son eventos relacionados con la vacuna que, como es una vacuna nueva, deben notificar, “por ejemplo, si la persona se vacuna y tiene un recrudecimiento de su enfermedad crónica, si aparece alguna enfermedad que no la tenía o alguna que tenía y se incrementó”.

Y la otra cuestión que se controla son los errores programáticos, que son “errores de la vacunación” que pueden haber generado o no un efecto adverso, es decir, si la recibe alguna persona que tenía contraindicada la vacunación.

“Por ejemplo, con nuestras primeras dosis los mayores de 60 años sabíamos que no podían vacunarse totalmente, entonces lo tomamos como un error programático, o la vacunación de una mujer en edad fértil que no supiera que estaba embarazada, o alguna mujer en periodo de lactancia y fue vacunada por error”, detalló la médica.

Y aclaró que si bien, la aparición de un ESAVI denota una asociación temporal, no implica necesariamente una relación de causa y efecto.

“Pasó que personas que tengan hipertensión se han vacunado y generado, por estrés u otros motivos, un pico de presión con la sintomatología que lo acompaña y eso significó un evento coincidente. Entonces la causalidad entre evento y vacunación se determinan mediante la investigación de los casos”, argumento.

Conclusiones

En ese contexto, la profesional manifestó que en las conclusiones que pudieron obtener en la provincia de Formosa desde el inicio de la campaña de vacunación y, en forma parcial, hasta el 18 de enero, se reportaron ESAVIS correspondiente al 5% de las dosis aplicadas.

Además, remarcó que las primeras dosis fueron de 3446 aplicaciones en total, en 13 establecimientos, 12 públicos y uno privado, que significaron 168 ESAVIS.

“No hemos tenido ESAVIS graves, en la totalidad fueron leves. Los más frecuentes fueron reacciones locales en un 46%, sería dolor en el sitio de inyección, inflamación, dolor en el brazo donde fue aplicado, que duró de 48 a 72 horas y se resolvió rápidamente con antinflamatorios”, aseguró Bontcheff.

Y agregó: “Personas con fiebre, cefalea o mialgias que es lo que llamamos síndromes pseudo gripales se dio en un 42%, que coincide esto con lo reportado a nivel nacional por el resto de las provincias, le siguieron nauseas y vómitos 7%, exantemas 4% y otros 1%”.

Por último, la coordinadora del área, resaltó que, dentro de los errores programáticos, registraron, en orden de frecuencia, los mayores de 60 años “porque en ese momento aun no estaba autorizado por ANMAT”; vacunación en inmunosuprimidos, en embarazadas y en lactancia, “estos están bajo vigilancia y ninguno reportó ningún evento moderado o grave”.